Pepita Jiménez
El señor deán de la catedral de..., muerto pocos años ha, dejó entre sus papeles un legajo, que, rodando de unas manos en otras, ha venido a dar en las mías, sin que, por extraña fortuna, se haya perdido uno solo de los documentos de que constaba.
Te leen el texto palabra por palabra. Tras un error, oyes la letra para escribir y el resto de la palabra.